Una vuelta al colegio atípica pero ordenada y serena…

11 septiembre 2020

Este año, para cumplir con el protocolo general del Ministerio de Educación Nacional y en el ámbito de los acuerdos entre el Estado español y las Comunidades autónomas, la vuelta al colegio 2020 ha sido atípica…

La vuelta al colegio se hizo en condiciones complejas para todos los centros escolares del mundo… Sin embargo y a pesar de la pesadez de las medidas de higiene y de seguridad, este inicio de curso empezó con alegría, buen humor y en un ambiente de sereno. Retomamos rápidamente el ritmo y casi todos los servicios que se ofrecen a las familias funcionan ya con normalidad.

El conjunto de la comunidad escolar, incluidos los padres, se adaptó fácilmente a los nuevos horarios, a las nuevas entradas, a las nuevas circulaciones evitando así las aglomeraciones. ¡Muchas gracias a todos por su cooperación!

Teniendo en cuenta las medidas sanitarias adoptadas (consultar el protocolo sanitario) ninguna de las actividades extra-escolares se puede proponer de momento. Pero, este punto importante, tanto para el Liceo como para las familias, sigue siendo una prioridad.

El comedor funciona ahora con total normalidad: hemos tenido que reorganizar en varias ocasiones las zonas del comedor distanciando las mesas, ajustando los horarios, modificando las condiciones de acceso al self-service con el fin tanto de garantizar el respeto de las medidas sanitarias como de salvaguardar la convivialidad de ese momento social y educativo.

Las zonas han sido redistribuidas en 3 salas (incluido el gimnasio) y las mesas se colocaron en islas. Los alumnos de una misma “burbuja” comen juntos. Los alumnos con alergias son los únicos que pueden manipular su etiqueta individual que llevan colgado del cuello para los más jóvenes. La entrada y la salida se hacen por pasillos distintos y la “burbuja”, sola, hace la cola.

Los alumnos de Maternelle comen en su aula, con tranquilidad, con su ayudante y su profesora.

Los alumnos de CP, CE1 y CE2 comen en el comedor pequeño, entre las 12h y las 12h45. Las bandejas individuales completas están colocadas en el sitio de cada uno de los niños, justo antes de su llegada desde la clase hasta el comedor. Los alumnos tienen tiempo para comer, lo que les permite tener una pausa del mediodía de calidad.

Los alumnos de CM1 y de CM2 comen en el comedor grande, entre las 12h15 y las 13h.

Los alumnos de secundaria les suceden, una vez que se haya procedido a la limpieza y desinfección integral del mobiliario.

Los más mayores comen en el gimnasio.  

Los alumnos están en todo momento acompañados por los educadores del Molière y el personal de la empresa de restauración Educater, los cuales les ayudan cuando hace falta. Las bandejas del comedor grande se entregan con todo lo necesario (vasos, cubiertos, servilletas, postres, …) para que el niño no toque a ninguno de los materiales colectivos.

Una nueva costumbre que tendrán que coger: cada uno de los alumnos tendrá que acudir al comedor con su cantimplora ¡para así evitar que un objeto se vaya pasando de mano en mano!

Ya pueden consultar los menús del mes de septiembre.

Como los docentes quieren conocer a los padres de sus alumnos, les propondrán, dentro de muy poco, reuniones, a distancia, por supuesto.

PRONOTE sigue siendo el medio de comunicación privilegiado para el centro. La pestaña «discusión» está abierta entre los docentes y los padres, entre los alumnos y los docentes. Sólo se puede comunicar con la dirección mandado un correo electrónico.

Los mensajes que contienen imágenes son, a veces, demasiado pesados y PRONOTE no los puede soportar. Por eso, los mandamos por correo electrónico. Este envío masivo puede llegar en los Spams (voilàyahoo…) y la directora les agradecería a los padres que los comprobase a menudo. Casi la totalidad de los alumnos de secundaria tienen una dirección de correo del dominio.

La última palabra recae en la directora, Valérie SERVISSOLLE:

 “Hemos realizado una vuelta al colegio técnicamente muy difícil, con plazos muy comprimidos. Hemos trabajado arduamente, desde mediados de agosto, con un único objetivo, proteger a los niños sin privarlos de la felicidad de estar en su escuela, con sus profesores y con sus amigos. Replanteamos el dispositivo puesto en marcha diariamente, evoluciona en función de los análisis. La inspección española estaba en nuestro centro el 09 de septiembre y el nuevo Consejero cultual, Vincent PERROT, ha efectuado una visita el 11. Estas visitas son muy importantes para el Liceo Molière. Nos permiten enseñar y aclarar las decisiones estratégicas y también beneficiar de los conocimientos especializados de los visitantes. Ha sido una vuelta al colegio muy particular pero también ha sido sinónimo de felicidad, la que hemos vuelto a encontrar con la vuelta de los niños en nuestro centro.