Molière, siempre más allá, adelantándose al futuro... - Lycée Français Molière

La Misión laica francesa está llevando a cabo, desde hace varios años, una reflexión colectiva sobre la tecnología en la pedagogía. De hecho, la asociación dedicó varios congresos a esta temática. El Liceo francés Molière está a la vanguardia de esta reflexión que se está llevando a cabo en la red y los profesores de primaria vienen utilizando las tabletas con sus alumnos desde hace ya muchos años, con el impulso de Bruno Ribard (profesor de primaria) que dio formación a sus colegas.

Según nuestra directora, «el proyecto digital del Liceo francés Molière tiene varios objetivos, el primero es no abandonar a los jóvenes al potencial de las tecnologías sino crear entornos que les permitan tanto desarrollar sus prácticas como tomar distancia de ellas». Valérie Servissolle desea que se piense en equipo, en las dimensiones positivas y negativas de las ciencias, de las tecnologías y de su desarrollo en el epicentro de un nuevo humanismo.

Desde noviembre de 2017, para desplegar el proyecto de tecnología en secundaria, se constituyó un comité de pilotaje, compuesto por Sylvain Borde (responsable informático), Stéphanie Agathon (profesora documentalista), Florence Trouillet (profesora instructora de ciencias para toda la península ibérica), Enrique Perales (profesor de tecnología) y David Prieto (profesor de matemáticas en secundaria). En 2018-19, Claire Bell, (profesora de inglés) y François Boyer (profesor de matemáticas) —cuyo pasado profesional es muy interesante a nivel de las nuevas tecnologías—, se unieron a ese núcleo de trabajo.

El « COPILNUM » trabajó en un proceso de perspectiva de proyecto: design thinking, encuesta de necesidades dirigida hacia el equipo docente, observaciones cruzadas, visitas de centros, visitas de Forum de uso de tecnologías en la educación…

Un pliego de condiciones ha sido elaborado, un nivel de clase ha sido identificado, los alumnos de 5e en el curso escolar 2018-19 (principios del ciclo 4), y un producto ha sido elegido en consejo de centro, un laptop, que pronto denominamos «Chromebook» y del que los alumnos tomaron posesión con entusiasmo en octubre pasado.

Nada ha sido dejado al azar

Los profesores han sido informados, las garantías jurídicas de protección de datos han sido rigurosamente comprobadas, los alumnos han asistido a una sesión de posturología, a varias sesiones de prevención de riesgos en Internet, y, por fin, a un control de la vista con una óptica colaboradora. Para llevar a cabo esas operaciones, la comunidad de padres y madres ha manifestado la riqueza de su composición y la calidad de sus expertos. Se han realizado también unas encuestas de satisfacción y su resultado ha sido comunicado a toda la comunidad educativa durante una reunión abierta a todos.

El año que viene marcará una nueva etapa y el proyecto vivirá una aceleración importante, impulsada, por una parte, por la reforma del Baccalauréat, sus nuevas expectativas, su nueva enseñanza (Sciences Numériques et Technologie / Ciencias Numéricas y Tecnología) y también por la reciente publicación (abril de 2019) del marco de referencia de la competencia digital por el Ministerio francés que consolida «las dimensiones evaluadas como indispensables para aprender y avanzar en el siglo XXI».

Mme Servissolle explica que la oferta de formación del Liceo está aumentando. Además de las 6 especialidades clásicas, el Liceo francés Molière va a ser el único centro de la red ibérica en proponer la especialidad Numérique et Sciences de l’Informatique (Digital y Ciencias de la Informática). Esta materia será dada por François Boyer que trabaja arduamente para la apertura de la nueva asignatura, la compra de material, la organización del futuro aula ubicado en un polo científico y tecnológico renovado.

Para preparar este lanzamiento, numerosas acciones han sido llevadas a cabo y el liceo vivió sur primera Noche del código, para clausurar la semana de las matemáticas, el 15 de marzo pasado. Fue en un ambiente agradable y acogedor que los padres, profesores y alumnos pudieron codificar durante algunas horas. Con el apoyo, y los caramelos, bebidas y pizzas que ofreció en todo momento la directora.

La velada no fue sólo un entretenimiento ya que los codificadores pudieron darle impulso a  varios proyectos que sirvieron para vestir la fachada digital interactiva del Medialab, el centro tecnológico digital M.I.T. del centro de Madrid. Difundirán durante todo el verano un juego de Pong humano, juegos de evasión, laberintos y muchos otros… para jugar sin mando desde la explanada del Medialab. El 14 de junio, asistimos a la primera de sus creaciones.

El entusiasmo fue tan notable que un club de coding funcionó los martes, a la hora de comer, durante varias semanas y, ahora, 10 alumnos de 2de han elegido la especialidad NSI, de los cuales 5 alumnas, que entendieron claramente la importancia que abarca este sector para su futuro profesional en este campo de actividad. «El desarrollo de la vocación científica y técnica de los jóvenes y especialmente de las chicas es uno de los ejes más importantes del proyecto», destaca Mme Servissolle, que conoce muy bien las salidas de esas profesiones debido a sus anteriores asignaciones y sabe que implican mucho éxito y salida laboral. En este sentido, las Classes Préparatoires aux Grandes Études francesas acaban de entrar en una reforma y el Liceo Molière ha tomado contactos para iniciar una colaboración con el primer centro de enseñanza superior privado libre de Francia dedicado exclusivamente a las humanidades digitales.

El mes de junio supone también la vuelta, por 2ndo año consecutivo, de los talleres de robótica con la empresa The Creative Minds, que propone actividades STIM (science, technologie, ingénierie et mathématiques – ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), que tienen mucho éxito. Los alumnos de primaria no permanecen al margen tampoco ya que 3 profesores han recibido una formación de programación y se compraron 10 robots para el 1er grado.

Todo está vinculado con la estrategia del Liceo Molière. Entre alta tecnología y humanismo, entre ética y digital, se busca el equilibrio, y todas las clases que prueban la programación tendrán también sesiones de gestión emocional y de comunicación asertiva.

La directora del centro vuelve a repetir a sus interlocutores, incluso a los más difíciles de convencer sobre la necesidad del desarrollo tecnológico en el Liceo Molière, «que los alumnos tienen que ser educados para utilizar esas herramientas sin convertirse en sus esclavos. Los jóvenes son ya, de hecho, nativos digitales, pero esto no les da ninguna capacidad específica y menos todavía la fuerza para abstraerse, si lo desean, de ese ambiente en el que están empapados desde por la mañana hasta por la noche.

«Con el despliegue del proyecto digital en el liceo, en 5e, 4e y 2de nos centramos sobre todo hacia las competencias sico-sociales, los softkills, una combinación de aptitudes relacionales, de aptitudes sociales, de aptitudes de comunicación, de rasgos de carácter o de personalidad, de actitudes, de atributos de carrera, de coeficiente de inteligencia social e inteligencia emocional, de trabajar bien con los demás, de ser eficientes y de conseguir sus objetivos profesionales», dice la directora.

Los equipos del Molière están lúcidos en cuanto al reto de lo digital y desean desempeñar un papel con los niños a los que también quieren proteger de los excesos de sus usos, del abuso de las pantallas, de la dificultad de entrar en concentración. Su único medio es la educación, su única herramienta, la pedagogía.

Pero, para enseñar a los más jóvenes, también hay que manejar y dominar los conceptos y los profesores van a recibir numerosas horas de formación la última semana del mes para ser operativos en septiembre, con un nuevo público y, sobre todo, 2 niveles suplementarios.

«Juntos, alumnos, padres, docentes, tenemos que ver aún más lejos y siempre llevar nuestra escuela hacia más ambición. Tenemos que ampliarla, modernizarla y desarrollar las enseñanzas tecnológicas digitales que son las expectativas del mundo profesional de nuestros alumnos. Debemos seguir y desarrollar aún nuestra identidad cultural y lingüística creando un polo a la medida de nuestro proyecto. Numérico, lingüístico, ciudadanía, cultura, ciencias, estamos en los fundamentos de la enseñanza francesa», concluye Mme Servissolle.