Molière, único liceo francés en España que ofrece Ciencias Digitales e Informáticas

3 abril 2020

Publicado el 07/03/2020 en Lepetitjournal.com por Vincent Garnier*

En un mundo donde la emoción por lo digital ha tomado, en los últimos años, una dimensión desconocida hasta entonces, y donde los oficios de hoy, centrados en el uso de datos y su análisis plantean la cuestión de cuáles serán los trabajos del mañana, en un mundo donde la esfera que llamábamos hasta ayer «virtual» ahora es parte de nuestra vida diaria y resulta ser cada vez más real, ¿qué lugar dar en la escuela a esta parte de la tecnología que condiciona nuestra vida y que condicionará tanto la de nuestros hijos? Más allá de su uso en las escuelas, ¿cómo integrar esta nueva herramienta en el proceso pedagógico?

Para Valérie Servissolle, directora del Liceo francés Internacional Molière de Villanueva de la Cañada (Madrid), la ciudadanía estudiantil está en el centro del debate. «Queremos que los jóvenes tomen control del mundo en el que viven, en lugar de ser rehenes de él», defiende. «Con demasiada frecuencia imaginamos que los jóvenes de hoy, porque están inmersos en la herramienta digital, la controlan. Sin embargo, esto es falso. No es porque hayan nacido en un mundo digital que son nativos digitales «, continúa la directora.

De hecho, el debate sobre la introducción de herramientas digitales en las escuelas ha estado abierto durante varios años. Pizarras interactivas, tabletas, PC … Las aulas se han poblado gradualmente con nuevas máquinas, siguiendo el curso de las cosas, con inversiones que no siempre se hacen sabiamente, sino también a menudo, con pedagogía y usos desfasados. «No es la herramienta la que debe condicionar nuestro enfoque pedagógico», avanza Valérie Servissolle, «sino nuestra capacidad para expresar nuestras necesidades pedagógicas, lo que debe hacer posible la elección de las herramientas con las que deseamos trabajar». Y destaca el enfoque de calidad implementado en su establecimiento: definición de necesidades, compra de materiales, evaluación de estos. Un enfoque que forma parte de una dinámica que involucra a toda la comunidad educativa, desde la administración hasta los alumnos, incluidos el personal administrativo, los docentes y los padres. Sobre todo, un enfoque que debe ser transversal: «Sobre todo, no se trata de superponer proyectos sin conexión entre ellos», especifica quien, por su larga experiencia en centros educativos tecnológicos, es una importante cuestión.

La technologie, les sciences et l’industrie ont besoin de femmes

Valérie Servissolle, directora

El Molière es el único liceo francés en la Península Ibérica, junto con el de Lisboa, que ofrece la especialidad «Ciencias digitales e informáticas» (NSI las siglas de Numérique Sciences Informatiques en francés) en 1ère y Terminale. Como sabemos, con la reforma del Bachillerato, no habrá más ramas a partir de 2021. Los alumnos diseñarán sus recorridos de bachillerato, con una selección de 3 especialidades, de 6 ofrecidas. Más allá de las «ciencias digitales y tecnológicas» integradas en el plan de estudios central de 2nde, y su implementación dentro del establecimiento a partir de 2018, el Liceo Molière por lo tanto, quería dar continuidad poniendo los recursos, especialmente en términos humanos y, por lo tanto, la contratación del personal docente correspondiente, para proponer la especialidad NSI en la parte final del curso. De los 50 alumnos ya afectados, 17 de ellos eligieron esta especialidad, con una notable paridad entre chicas y chicos. «Para nosotros, es importante hacer que las niñas entiendan que al participar en oficios tecnológicos, se aseguran puentes de oro en el futuro. La tecnología, la ciencia y la industria necesitan mujeres», comenta Valérie Servissolle.

Desde 2018, en todo caso, con todas estas consideraciones en mente, y siguiendo el ímpetu dado por la Misión laica Francesa y sus «Encuentros Digitales«, se creó un comité directivo en el Liceo, destinado a coordinar y racionalizar el enfoque digital dentro del Molière. «No nos embarcamos en un proyecto digital global sin capacitación docente», afirma la directora. «La persuasión de los padres de los alumnos sobre el interés del enfoque también es esencial», agrega. Capacitación y sensibilización a los docentes, convencer (y tranquilizar) a los padres/madres, pero también proporcionar a los alumnos un PC desde 5ème (con la inversión correspondiente a cargo de las familias), definir un entorno de navegación que garantice la protección de datos, la instalación de fibra y toda la infraestructura logística adecuada, la materialización de un «polo de ciencia y tecnología», el establecimiento de procesos de control y, sobre todo, la integración del enfoque digital al servicio del proyecto de establecimiento y su preocupación ciudadana, fueron todas etapas necesaria para lanzar esta dinámica. El establecimiento ahora puede presumir de haber organizado un ambiente educativo que integra, usa y promueve la tecnología. También es una nueva concepción de la enseñanza, y el aprendizaje, que se deriva de este cambio de paradigma.

Transición de «profesor fuente» a «profesor de recursos»

La ilustración más directa de este desarrollo educativo tiene lugar en NSI, donde François Boyer, a cargo del «polo de ciencia y tecnología», transmite sus conocimientos a los alumnos … ¡y viceversa! Ex profesor de matemáticas, de la generación X, pasó por el mundo empresarial antes de volver a la docencia, versión 2.0. «La diferencia con antes es que hoy en clase hay una sección completa de mi asignatura en la que no sé nada y que tengo que descubrir», explica. «A los alumnos se les ocurre un proyecto y tengo que lograr configurarlo, luego creamos una ‘Wiki’ para que otros niños puedan beneficiarse del conocimiento adquirido». Es esta transición de «maestro fuente» a «maestro de recursos» lo que constituye un trastorno real en la lógica tradicional de la enseñanza. «Es una relación completamente diferente con el aprendizaje. Los alumnos ya no son meros receptáculos que reciben conocimiento pasivamente», dice con entusiasmo Valérie Servissolle. «Es una materia en la que tienes que aprender a buscar y a discriminar lo que encuentras», agrega François Boyer, «o en otras palabras, tienes que aprender a equipar tu pensamiento». La cooperación, el intercambio de información, la capacidad de trabajar en equipo son habilidades centrales en este nuevo tipo de educación. Tanto mejor: estas son algunas de las habilidades profesionales que serán más demandadas en el siglo XXI, según el Proyecto Educación 2030 de la OCDE. Para Boyer, por lo tanto, no es solo una cuestión de «tocar código» (Javascript y Python en este caso), sino que este aprendizaje de la programación está en el corazón de un enfoque más global que moviliza capacidades y conocimiento más amplios. «Se establece una horizontalidad real, es el final de la relación descendente donde el alumno está encerrado en una postura de no reflexión», agrega la directora… En resumen, el comienzo del pensamiento crítico.

Pensamiento crítico, ética y ciudadanía digital

Y ahí radica el punto neurálgico. «Cambios tecnológicos de tal magnitud, o luchamos contra ellos, los sufrimos y perdemos, o los vemos venir y acompañamos la ola … Y finalmente mantenemos la capacidad de cambiar el mundo», estima la directora. «Mientras más tecnología introducimos en la educación, más ética tenemos que poner en ella», continúa. Además de un enfoque educativo completo en torno a las neurociencias, concomitante con el proyecto digital, y el establecimiento de encuestas y controles sobre los usos y la relación que los alumnos mantienen con las herramientas a su disposición, un refuerzo en filosofía, donde se planea la «co-enseñanza» para el próximo año, nos permitirá consolidar ciertos principios básicos relacionados con el libre albedrío. «Debemos ayudar a los jóvenes a apoderarse de ese mundo [el digital]. Es la única forma de hacerles libres en cuanto a él», concluye Valérie Servissolle.