Los alumnos de Maternelle aprenden a reconocer sus emociones

25 enero 2019

Por medio del juego de mímica «¿qué es?» en clase de Educación física y deportiva, de la observación de obras de arte y con libros, los alumnos de Maternelle aprenden a reconocer las emociones (la alegría, la tristeza, el miedo, la ira, el disgusto, la sorpresa…), a nombrarlas, a expresarlas con gestos y a canalizarlas corporalmente…

Aprenden a interpretar las emociones de los personajes de los cuentos: «Contenido, enojado», «Gran enojo», «Cuando estoy muy enfadado» son algunos de los libros con los que se trataba el tema. Después de nombrar con éxito las emociones que les sobrevienen, incluida la ira, los niños aprenden estrategias para controlarlas y canalizarlas.

La gestión de las emociones de los niños es una acción cotidiana: cada mañana, los alumnos cuelgan su «etiqueta de nombre» en una pizarra de emociones para familiarizarse con el vocabulario y aprender gradualmente a reconocerlas en sus actividades diarias. Además, los maestros regularmente les acercan las palabras que describen sus reacciones en el aula o en el patio para enseñarles a identificarlas y luego nombrarlas correctamente.

Este trabajo de autoconocimiento permite, por un lado, manejar mejor el enojo y la rabia (por ejemplo) y, por otro lado, comprender mejor la reacción de sus compañeros y así desarrollar la empatía, requisito fundamental para construir relaciones más gratificantes con los demás.
La educación artística también juega un papel fundamental: ver obras de arte, escuchar música que recuerda a una emoción en particular, expresar emociones a través de la mímica, bailar o dibujar … son algunos ejemplos del trabajo realizado en clase con los más pequeños…