Liceo Molière: nueva gestión, nuevos horizontes y nuevos objetivos

25 septiembre 2021

Por Vincent Garnier / Lepetitjournal.com 21/09/2021

Alix Martelly, directora de Primaria y Jean-Christophe Orain, director del Centro, son el nuevo equipo de dirección encargado de afrontar los retos del Liceo Molière, en la era post-Covid.

Martelly llegó en septiembre de 2020 a Madrid, Orain la alcanzó en el Centro un año más tarde, después de que se fuera Valérie Servissolle, directora del Liceo Molière entre 2017 y 2021. Ella desembarcaba directamente desde Oregón, él había tomado un desvío por los Altos Alpes, después de doce años de vida profesional en América del Sur. Director adjunto en el Liceo francés Louis Pasteur de Bogotá primero y, luego, en el Liceo Franco-Argentino Jean Mermoz de Buenos-Aires, Jean-Christophe Orain se define como «un producto puramente del extranjero«: «Cuando me preguntan de dónde soy, no sé qué contestar«, sonríe este nantés que pasó gran parte de su carrera fuera del Hexágono. «Me siento profundamente europea«, recalca la que dejó Montpelier no sólo para enseñar en la red AEFE sino también en centros privados locales, en Madagascar, en Guatemala y, por último, en Portland, en Estados-Unidos. Juntos, retoman las riendas del Centro en un momento delicado, marcado por una erosión del número de alumnos y los efectos del desgaste de la pandemia. Sin embargo, los proyectos y el entusiasmo no faltan, después de una vuelta al colegio que se realizó de una manera «fluida y benevolente«. La vuelta al 100% presencial y el foco centrado hacia las «competencias de vida», desarrollado por el proyecto de centro 2021-2025, el cual debería acompañar la sólida propuesta pedagógica del Molière mientras se hace hincapié en el aspecto ciudadano de la educación en el ámbito del centro, constituyen la oportunidad de celebrar un nuevo comienzo, sin negar el pasado. 

Abrirse hacia el mundo y preparar su futuro

Añadid una dosis de experiencia anglosajona con un sólido background latino, esa mezcla con un fondo de enseñanza francesa en el extranjero, llevado por el lema de la Misión Laica Francesa, «dos culturas, tres idiomas«: el nuevo dúo directivo del Liceo Molière no esconde su particular atracción hacia los enfoques pedagógicos fomentados fuera del Hexágono y recopilados a lo largo de sus experiencias en los Centros a nivel internacional. Sin negar los fundamentos de la enseñanza a la francesa, Alix Martelly y Jean Christophe Orain pretenden desempolvar la herencia de Napoleón, con una mirada mínimamente más moderna sobre las necesidades del niño hoy en día… y de la élite de mañana. «¿Cuál es la excelencia que se quiere promover?«, se pregunta el nuevo director del Liceo, para quien «existen en el mundo millones de excelentes alumnos que compiten, con el mismo nivel de sabiduría«. «Son sus competencias de vida las que hacen la diferencia«, estima«Hemos caricaturizado durante mucho tiempo el sistema norte americano«, consideran al unísono Alix Martelly y Jean-Christophe Orain. Para la directora de Primaria, se trata de infundir en el centro, y desde los niveles más pequeños, una nueva filosofía de acompañamiento de los alumnos y de evaluación de sus competencias, «utilizando como palanca sus fuerzas y fortaleciendo lo que aún no saben«. De ahí el foco en «las competencias de vida«, las cuales promoverán, por ejemplo, la capacidad de los alumnos en resolver problemas y en tomar decisiones, en desarrollar su pensamiento creativo y crítico, o también en saber comunicar de manera más eficiente y gestionar las relaciones interpersonales. «Abrirse hacia el mundo y preparar su futuro«: el lema podría aplicarse al nuevo proyecto de centro, que promueve orientaciones que testifican «de una preocupación del bienestar del niño, del desarrollo del alumno y de su construcción como ciudadano en un mundo moderno y sostenible«.

Los padres tienen cabida en el colegio

Pero la benevolencia que la dirección entiende consolidar con respeto a sus alumnos, la educación y la comunicación emocional que sobreentiende, dará la palabra para aplicarse en una perspectiva más global, centrándose en el refuerzo de la cohesión del conjunto de los actores de la institución. De hecho, el proyecto de centro 2021-2025 ha sido redactado involucrando no solamente a los docentes sino también a los padres de alumnos del Molière. «Situamos la relación con los padres en el centro de nuestras preocupaciones» insiste el nuevo director del Centro, para quien es fundamental «sentar las bases de relaciones de cooperación exitosas con las APAs» : «Los padres tienen cabida en el colegio«, zanja. Una ilustración de esa voluntad de implicar aún más a los progenitores en el proyecto de Centro es el portafolio digital, utilizado en Primaria vía la plataforma Seesaw que permite así abrir una puerta hacia las actividades llevadas a cabo en las clases y que permite dar visibilidad a lo que se hace. «Desarrollar el sentimiento de pertenencia de los miembros de la comunidad» o «Reforzar las relaciones entre padres y docentes» constituyen así algunas de las acciones programadas para los próximos años, en el Centro, con el fin de evitar «cualquier forma de ostracismo«. 

» Debemos dotar a los alumnos de los medios necesarios para acceder a las mejores universidades españolas «

Tanto más cuanto que la nueva dirección tiene como intención invertir una tendencia preocupante, con la pérdida de un centenar de alumnos en los últimos 4 años. No faltan razones para explicar esa erosión, desde la disminución demográfica hasta los efectos económicos de la crisis de la Covid, pasando por el alargamiento de la edad de acogida en algunas guarderías. Molière propone una oferta de excelencia en un entorno donde la competencia es grande y donde los padres de alumnos también son clientes y consumidores. En este contexto, el Liceo no puede conformarse con hacer valer una trayectoria escolar que hace valer la parte bonita a la ciudadanía y el espíritu crítico, que favorece el aprendizaje de tres idiomas, se inscribe en un proyecto eco-escuela innovador o que se distingue del conjunto de la red de los centros franceses en España, con su foco puesto en las ciencias y en lo digital… Aunque todos estos puntos resultan ser ciertos. «Debemos dotar a los alumnos de los medios necesarios para acceder a las mejores universidades españolas«, defiende Jean-Christophe Orain, consciente de las expectativas de los padres de alumnos, en particular los que proceden de la comunidad local, al respecto. En este sentido, la cuestión de la evaluación es fundamental. «En la cultura francesa, tenemos profesores muy reticentes a otorgar un 16 o un 18 a un trabajo muy bueno«, reconoce el director, «los Anglosajones y los Españoles son bastante más generosos«. Una vez más, instaurar «la evaluación por competencias» y «la evaluación de los recorridos» promovidos por el proyecto de Centro deberían resultar esenciales. Sobre todo, se está haciendo urgente el revisar la manera de valorar los trabajos de los alumnos, y el no temer la excelencia de las notas, aunque sólo fuera para evitar que otros centros monopolicen las mejores universidades españolas. «Tenemos un leadership que afirmar en este aspecto«, añade Jean Christophe Orain.

«Vamos a promover la excelencia y el éxito, sin olvidarnos de nadie«, resume. En cualquier caso, directora de Primaria y el director del Centro dicen que están «encantados de reanudar las clases en presencial«, después de un paréntesis Covid que habrá permitido aprender mucho, por supuesto, durante el cual los refuerzos en cuanto a personal y medios habrán sido importantes, pero durante la cual también ha hecho falta esforzarse en que la parte pedagógica se mantenga por encima del aspecto sanitario. «Estar con los niños es lo que nos gusta«, se alegran. Juntos, son conscientes de que el Liceo Molière conoce «un nuevo comienzo, con nuevos horizontes y nuevos objetivos«.