Las emociones en el centro del aprendizaje en Maternelle - Lycée Français Molière

Durante los primeros meses desde que comenzaron las clases, los alumnos de Petit y Moyen Section de la Maternelle se introducen en el conocimiento de las emociones.

La clase de PMS-A inició una rutina que consistía en escoger una imagen para representar su estado de ánimo al llegar a la escuela: triste, tímido, tranquilo, contento, enfadado y la colocan en la caja de las emociones. Así es como empezaron a aprender a reconocer y nombrar sus emociones.

«Por medio de algunos libros les ayudamos a identificarlas. El miedo y la tristeza de los primeros días de clase han cedido sus puestos a la sorpresa, la tranquilidad y la alegría. Y para seguir trabajando sobre las emociones, nos preguntamos cada semana qué les pasa a los personajes de nuestros cuentos y qué sentimos nosotros mismos después de un suceso u observando una obra de arte», explica la maestra Alice Barrau.

Así es como nació el museo de los martes. «Hemos observado en silencio y muy concentrados diaporamas de diferentes artistas del «garabato», de los colores, otras de Bansky… Luego, describimos lo que hemos visto y nuestras sensaciones: «Me gustan los colores», «me siento tranquilo», «enfado», «la niña sin pies toca la lluvia», «está pintado sobre una pared», «me da miedo”…».

En la clase de PMS-B juegan al juego de la sábana que consiste en adivinar la emoción que representa el compañero que se esconde detrás. Los medianos aprenden a dibujar caras expresivas y cada uno fabricó su libreta de las emociones: un collage con fotos de ellos representando sus emociones acompañadas de frases como «Estoy contento cuando mi mamá me da caramelos»…, con sus obras de arte preferidas…

La música también les ayuda a ilustrar emociones como la cólera y la alegría: pinceles, rotuladores, crayones y lápices se pasean sobre las hojas al ritmo de la variedad musical.