La Maternelle: primera escuela, primeros aprendizajes …

21 septiembre 2020

Primera «rentrée à l’école», pasar a ser un «Moyen», ser un «Grand» … ¡Cada nuevo comienzo en La Maternelle es un rito de iniciación! Tres años para vivir juntos, para aprender juntos …

Para que la transición a La Maternelle sea fluida, en el Liceo francés internacional Molière, la Petit Section (3 años) realizó su entrada en dos días; el primero en compañía de papá y mamá, el segundo solitos.

Conocen a otros niños y a los adultos que los acompañarán durante todo el año, y por supuesto a la marioneta de la clase que les habla en español cuando lo necesitan. Luego, descubren dos espacios en los que pasarán la mayor parte del tiempo y en donde se sentirán cómodos y seguros: el aula y el patio de recreo. Rápidamente se les introduce en las actividades para que se sientan protagonistas desde el primer momento. Y que se apropien de entorno desconocido, hasta serles familiar. «Hay pequeños que se lanzan rápidamente a los talleres que les proponemos, otros que observan con curiosidad y admiración los gestos de sus compañeros olvidando su «miedo», otros que buscan los brazos del adulto a veces, y todo esto de una manera tranquila y apacible”, explica Alice Barrau, maestra de PS-MS.

Este año, muy especialmente, los Moyen Section (4 años) están felices de reencontrar a sus camaradas. La transición a MS es muy importante: ahora son ellos los mayores de la clase, dan ejemplo, acompañan a los más pequeños en sus desplazamientos y les ayudan en los talleres. «Los MS se sienten responsabilidad y, desde principios de año, sentimos que la cooperación se da naturalmente en el aula», agrega Nelly Coste, maestra de PS-MS.

Los recreo en La Maternelle son escalonados. Los niños comparten el patio con una segunda clase y descubren una nueva área de juegos (patio de entrada a la Maternelle). Cada clase saca sus Juegos (palas, cocina, construcciones, animales de granja, globos …) que guardan después de cada recreo para no mezclarlos con los de otras clases. Hay menos niños en el patio al momento de la recreación y esto favorece la socialización ya que la clase siempre permanece unida: menos lágrimas, menos ansiedad y un grupo unido. Rápidamente entendieron y aceptaron que su espacio de juego cambia después de un tiempo. Antes y después del recreo: gel o lavado de manos.

La pausa del meridiano tiene lugar en un espacio familiar (el aula o la Biblioteca, que actualmente no se usa como tal) con los compañeros y adultos que conocen, lo que también asegura mucho a los niños.

Respetar el protocolo sanitario supone para las maestras dar prueba de creatividad y adaptación para desarrollar el aprendizaje de los alumnos en un ambiente sereno y apacible. En la Maternelle, uno de los pilares del aprendizaje es la autonomía que no se ve afectada en absoluto, al contrario: los niños son responsables de guardar los juguetes del patio, de lavarse bien las manos a conciencia (con una canción), poner la mesa a la hora de comer, tirar los desechos a la basura y poner los platos y cubiertos en el lugar adecuado. Son momentos de la vida cotidiana en la escuela en los que el niño aprende a clasificar, categorizar, contar, a controlar su gesto y a disfrutar del orden y cuidado del ambiente, aprendiendo que se puede y que no se puede hacer no solo en el aula durante los talleres.

“La hora de la comida en el aula, así como compartir ese tiempo con los niños es una oportunidad de aprendizaje increíble que antes no habíamos podido aprovechar… momentos de la vida cotidiana, como comer, y situaciones reales y materiales”, dice Alice. También hay inconvenientes por las adaptaciones realizadas por las medidas de seguridad impuestas. Las relaciones en un solo grupo hacen que el niño pequeño sea muy seguro al comienzo del año pero, es cierto, que no podrá beneficiarse del contacto y el desarrollo de relaciones sociales con otros compañeros y profesores de la Maternelle con los intercambios a los que estábamos acostumbrados. Afortunadamente, en Maternelle los niños no están obligados a usar mascarilla.

Grande Section, el último curso de La Maternelle, ocupa un lugar especial porque representa la culminación del primer ciclo de aprendizajes previo al primer año de primaria (CP). En GS los niños aprenden a organizarse, a ser responsables de sus propios asuntos, a ser más autónomos.

El lenguaje permanece en el núcleo del aprendizaje. Todas las actividades de clase, las artísticas y las físicas, los intercambios con adultos y con los compañeros son todas oportunidades para expresar ideas cada vez más precisas y complejas, tanto en francés como en español. Las rimas infantiles, los juegos con sílabas y con sonidos sientan las bases fundamentales para aprender a leer y escribir. ¡Las primeras pruebas de redacción independientes verán la luz en unas pocas semanas!

En matemáticas, no se trata solo de conocer la secuencia de números. Los niños construyen las herramientas para estructurar su pensamiento. Las múltiples manipulaciones permiten a los niños apropiarse de los diferentes conceptos matemáticos, comprender plenamente las diferentes facetas del número y sus usos, lo que les permite resolver problemas cada vez más complejos. Los niños también continúan explorando formas, tamaños y series organizadas.

En definitiva, los niños continúan explorando el mundo que les rodea. Sus hitos en el espacio y el tiempo se vuelven más precisos, observan y exploran el mundo de los seres vivos y la materia, utilizan, fabrican y manipulan objetos, construyen, exploran …

Este año los niños aprenden a orientarse en el espacio y el tiempo, avanzan hacia la escritura, inventan historias, comentan imágenes, aprenden rimas, miden, comparan …

Los GS descubrieron sus nuevas aulas, se adaptan a la nueva rutina y encuentran, cada uno a su propio ritmo, sus propios hitos. «Ponen toda su energía en las actividades educativas que se les ofrecen. ¡Podemos ver que el deseo de aprender está ahí!» dice Constance, maestra de GS.

A lo largo de estos tres años en Maternelle, nuestros alumnos aprenderán jugando, explorando, resolviendo problemas, intercambiando entre ellos y con los adultos que los rodean. ¡Les deseamos a todos un feliz año escolar!