La « Maternelle » (escuela infantil), una puerta de entrada hacia la escolaridad francesa

28 marzo 2019

Por Vincent GARNIER | Publicado el 05/03/2019 en Lepetitjournal.com

Son unos 140 alumnos, repartidos en 6 clases de 3 niveles, los que constituyen hoy en día el vivero de los futuros « Bacheliers » (alumnos de Selectividad), en el Liceo francés Molière de Villanueva de la Cañada.

El centro, dirigido por la Misión Laica Francesa y concertado por la Agencia para la Enseñanza Francesa en el Extranjero (AEFE), experimenta desde hace varios años un aumento global de sus efectivos en un contexto de alta competencia por la presencia de numerosos colegios internacionales ubicados en su zona de influencia, el oeste de Madrid. Cabe destacar, no obstante, que el sistema de enseñanza francés es un sistema mundial que permite la movilidad de sus alumnos que garantiza una verdadera continuidad de los estudios y de sus programas, de un país a otro, así como una enseñanza «à la française» (a la manera francesa) que privilegia la estimulación de una autonomía de pensamiento con respecto a la acumulación de saberes… Desde luego, Molière tiene muchos argumentos susceptibles de seducir a las familias que tienen una sensibilidad desarrollada hacia la cultura hexagonal y que está en busca de una educación de calidad.

Sin embargo, este recorrido se tiene que empezar a temprana edad para que se construya de forma coherente, sobretodo teniendo en cuenta la especificidad lingüística – el uso del francés – y la importancia concedida a la integración de los niños, en la medida de lo posible, a partir de la Maternelle. Olivier Denis, director de las clases de Primaria, nos comenta las especificidades del plan de estudios y los ejes pedagógicos de la estructura, que convierten este centro familiar, en un lugar ideal para asegurar, a partir de los 3 años, la transición hacia una rutina escolar de excelencia.

Muy pocos alumnos llegan en Maternelle (Infantil) hablando ya francés. Nos adaptamos al perfil lingüístico de cada niño.

Olivier Denis

 
Cada primer sábado del mes, desde las 11h hasta las 12h30, el Liceo francés Molière abre sus puertas, con el fin de presentar a los padres —y a los niños— el funcionamiento del centro. Este encuentro mensual resulta fundamental, porque permite una primera toma de contacto con los métodos y el idioma, generalmente en dos o tres sesiones, con toda la familia durante talleres. A lo largo de esos encuentros, las dudas y las inquietudes se verbalizan, lo que permite dar respuestas concretas a los casos específicos de cada una de las familias. Y, por supuesto, la pregunta lingüística surge en seguida.

«Muy pocos niños llegan en Maternelle hablando ya francés«, analiza Olivier Denis, que es consciente de que el uso del idioma constituye una preocupación muy importante para los padres franceses, ya que desean poder transmitir en las mejores condiciones su idioma, binacionales o españoles – así como de otras nacionalidades, como suele ser el caso –  que deben gestionar la introducción escolar del idioma de Molière en un ámbito familiar en el que no suele ser el punto central. «Nos adaptamos al perfil lingüístico de cada niño«, tranquiliza el director de las clases de Primaria, que hace valer un sistema de enseñanza en el que el bilingüismo constituye un eje central. «En todas las clases, los niños están acompañados por un docente nativo francés y una ayudante de educación nativa española. Cada uno de los adultos constituye un referente lingüístico y sólo habla con los alumnos en su idioma de referencia. La ayudante de educación sirve para establecer el vínculo entre el idioma familiar y el del colegio y, por supuesto, algunos alumnos lo necesitan más que otros. Es normal y somos conscientes de que es fundamental que la pasarela entre ambos idiomas esté bien establecida.«. 

Un niño que empieza en Petite section entiende todo lo que le dice su profesor y empieza a decir frases sencillas desde la Grande section

Olivier Denis


 Para Olivier Denis, la Maternelle tiene un papel central en la adquisición del idioma – o, mejor dicho, de los idiomas. «Cuanto más crece el niño, más la captación de los sonidos se reduce«, subraya el director. «Hay que procurar conservar la percepción sonora de los alumnos«, insiste. Si, al seguir esta lógica, el francés y el español son objeto de una atención particular, el inglés también se introduce muy pronto en Maternelle, con dos sesiones semanales de 30 minutos de actividades lúdicas para una sensibilización hacia la diversidad lingüística. Los alumnos seguirán estudiando los tres idiomas a lo largo de su escolaridad en el centro y los alumnos de Molière alcanzan, generalmente, un nivel B2 / C1 en el idioma de Shakespeare cuando ya están en clase de Première. En cuanto al francés, «un niño que empieza en Petite section entiende todo lo que le dice su profesor y empieza a decir frases sencillas, e incluso complejas, desde la Grande section«. 

¿Si los padres no hablan francés, puede ser un problema para el niño?

«Es una pregunta clave que suelen plantearse los padres«, admite Olivier Denis, «ya que detrás viene otra pregunta, la de la ayuda en casa para los deberes, y la capacidad para los padres para poder acompañar a su retoño«. Para el pedagogo, es primordial que el niño no considere que el francés sea únicamente el idioma escolar, pero que también pueda asociarlo a la noción de placer, de ahí, es importante que los padres se involucren y que la escolarización del niño corresponda a un proyecto plenamente familiar. Además, añade recordando que «proponemos clases de francés dirigidas para los padres, desde el nivel principiante«.

Con la puesta en marcha de «pedagogías activas«, que favorecen el aprendizaje con el juego y un enfoque experimental alrededor del esquema «prueba – error – corrección», vamos aún más allá de la cuestión lingüística, es toda una enseñanza que toma sus raíces en la tradición muy francesa, alentando al niño para que cuestione el mundo. «La resolución de problemas, con el aprendizaje y la experiencia, ayuda a desarrollar estrategias cognitivas«, subraya Olivier Denis. Claramente, se trata de enseñar a los niños a que aprendan. La sacrosanta memorización, tan importante para otros modelos educativos, llega aquí en última posición.

Huerto pedagógico, talleres Montessori, yoga…

La organización, los dos primeros años (PS y MS), de clases mixtas de doble niveles, constituye un factor importante en la integración que participa no sólo en la transmisión más eficaz del idioma y del modelo, los más mayores comparten con los más pequeños su experiencia, sino también en la toma de responsabilidades y en el desarrollo de la autonomía de los niños, al trabajar con el colectivo y la cooperación. Además, los tiempos de adaptación son bastantes más breves. «El hecho de que sólo haya media clase que descubra el funcionamiento de la Maternelle ayuda también a que todo se ponga en marcha de forma bastante más rápida«, comenta el director. Se organizan proyectos inter-niveles desde los primeros años, con un planteamiento científico, deportivo o artístico, muy importante en Molière – y eso hasta el Baccalauréat

Desde el huerto pedagógico hasta la Semana de la ciencia, contando también con talleres Montessori,  yoga o clases de natación desde la Grande section, para dar algunos de los múltiples ejemplos, llegamos finalmente a «un desarrollo harmonioso del niño en su conjunto, al estimular la inteligencia sensorial, motriz y emocional«, al favorecer  «no solamente el aprendizaje por lo concreto sino también la gestión emocional o la construcción de competencias psicosociales«, es lo que proponen en este centro escolar.

 
«La Maternelle es muy importante porque permite a sus alumnos desarrollar el conjunto de los prerrequisitos necesarios para los aprendizajes fundamentales como, por ejemplo, la lectura. Y, así, prepara el paso al CP«, concluye Olivier Denis. «Este aspecto nos diferencia de las guarderías que pueden constituir una alternativa para esa edad«. Hay que resaltar que a partir del CP, el Liceo francés Molière organiza pruebas de niveles en francés, matemáticas y en español, para las matrículas de los nuevos alumnos y con la atención de preparar mejor su eventual inscripción.