Yoga en el Liceo : calma, placer y concentración para el autoconocimiento…

4 mars 2020

El Liceo francés internacional Molière quiere enseñar a todos sus alumnos, a lo largo de su escolarización, a reconocer, aceptar y canalizar sus emociones ofreciéndoles actividades dirigidas a su realización personal.

El yoga es una disciplina que tiene como objetivo lograr la integración física, emocional y espiritual del ser humano. Su objetivo, a través de la meditación, es estar presente y facilitar la escucha interna, base del autoconocimiento.

Su práctica se introdujo en el Liceo en 2016 —primero en algunas clases y como actividad extra-escolar— y a día de hoy se benefician durante todo el año todos los alumnos de la Maternelle y de Primaria. El yoga ya es parte de nuestro proyecto de centro.

“Durante estos años hemos podido observar una evolución notable en las capacidades de los niños”, explica Carlos Joulins Moya, nuestro profesor de yoga, que también es antiguo alumno del Liceo Molière. “Los de Maternelle adquieren muy rápido la capacidad de pasar del movimiento a la quietud. Los más impulsivos se vuelven más conscientes de su cuerpo y regulan su nivel de activación. Se vuelven más conscientes de la repercusión de sus acciones en el entorno de la clase y siguen las instrucciones cada vez más eficazmente. Se nota su gran capacidad de aprendizaje y esa tendencia natural a repetir gustosamente una y otra vez los ejercicios, siempre con el fin de perfeccionarlos”.

La práctica del Yoga en el Liceo es progresiva. Conforme avanzan de curso en curso, los alumnos van profundizando en el aprendizaje. A través de los ejercicios de concentración, los niños desarrollan la capacidad de mantener la atención en una tarea concreta por más tiempo con menos esfuerzo.

Mientras que en las clases de Maternelle y los primeros cursos de Primaria el método es más lúdico (por medio de canciones y juegos para trabajar las posturas), en los cursos más avanzados de Primaria las clases comienzan a adoptar una estructura más sistemática y el nivel de atención e integración dentro del grupo requerido a cada niño va siendo mayor.

“He tenido la suerte de acompañar a algunos niños de diferentes edades durante estos últimos 3 años y las diferencias respecto a los niños de su misma edad que llevan menos tiempo o los niños que llegan nuevos de otros centros, es enorme. Los niños que han estado años practicando Yoga regularmente disponen de una mayor capacidad de auto control. Pueden entrar en quietud cómodamente y de forma instantánea. Se sienten cómodos con los ojos cerrados mientras otros no pueden aguantar más de unos pocos segundos. Se aquietan profundamente y llegan a dormirse en los ejercicios de relajación, mientras que otros no pueden detener el cuerpo y se retuercen en el suelo llenos de agitación. Son gentiles con sus compañeros e interactúan cuidadosa y respetuosamente, mientras que otros, en ocasiones, son bruscos e incluso llegan hacer daño a otros sin darse cuenta. Estas son algunas de las cosas que puedo observar en lo externo, pero imagino que es, sin duda, el reflejo de una vida interior más saludable”.

En el trabajo con las clases de primaria, es muy interesante observar cómo se va instalando el orden conforme los niños se van familiarizando con la dinámica de la clase y van comprendiendo lo que las prácticas pueden ofrecerles en su vida cotidiana.

“Siempre les explico los beneficios de cada ejercicio… dormir mejor, deshacerse de los nervios que no les dejan disfrutar, gestionar su enfado, hacer los deberes más rápido y estudiar de forma más eficiente (mediante los ejercicios de concentración), fortalecer el cuerpo para vivir sin dolor y aumentar su vitalidad, etc. Todos los niños evolucionan cuando la práctica conecta con su necesidad, por muchas dificultades particulares que puedan tener de inicio”.


Algunos comentarios de los alumnos de CE2… 

Tomás:     Cuando practico el yoga, me siento relajado, contento y muy activo.

Arianne:     Yo siento bienestar cuando estoy en clase de yoga porque tenemos que quedarnos en silencio.

Aitana:     El yoga que se practica en el Liceo Molière, es genial porque aprendemos a quedarnos quietos, a no excitarse y también nos enseñan posturas de yoga.

Nathalie:     El yoga me recuerda al nacimiento de mi hermanito. El yoga me tranquiliza mucho; ¡¡adoro el yoga!! Nuestro profesor se llama Carlos y es muy simpático.

Alima:     Para mí, el yoga es un momento agradable durante el cual me encuentro muy tranquilo y mejor concentrado.

Jorge:         A mí me gusta el  yoga porque me relaja el cuerpo, me permite concentrarme y me siento bien.

Noa:         Yo, me noto más tranquilo. No me encuentro para nada nervioso en clase de  yoga.

Joudia:     Practicamos juegos tal como el virus. También cantamos y hacemos un minuto de respiración.

Joachim:     Pienso que el yoga relaja.

Marina:    Me noto más concentrada.

Gaël:         Para mí, la práctica del yoga me viene bien para tranquilizarme. En cuanto acabas el yoga, estás en forma.

Aldara:     El yoga me ayuda a concentrarme y me tranquiliza cuando estoy excitada. Me gusta el yoga porque jugamos, nos reímos y hacemos ejercicios.

Sara:         A mí me gusta porque estamos tranquilos y relajados.

Celia:         Yo pienso que es bueno para mí porque me tranquilizo, me porto mejor y me permite pensar en recuerdos del pasado. También porque jugamos al juego del virus y me gusta mucho.

Abel:         Pienso que el yoga es genial porque jugamos, hacemos el saludo al sol y me parece muy divertido el tener que adivinar cómo es la piedra.Lucas:     Yo me noto feliz porque suelo estar siempre muy excitada y me beneficia, me tranquiliza mucho.

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