Familias y escuela, la unión hace la fuerza

25 septiembre 2020

La educación es un proceso muy largo que empieza en el seno familiar, que sigue en la escuela y que necesita de ambas partes para conseguir un pleno desarrollo. Por lo cual, la escuela debe aceptar la importancia de la participación y de la colaboración de los padres en la educación de sus hijos y la necesidad de una relación cordial entre el equipo educativo y los padres para que los profesores puedan realizar su función de manera efectiva e integral.

Desde hace más de 25 años, la Asociación de los Padres de Alumnos del Liceo francés Internacional Molière (APAELM) participa activamente en la vida escolar por el bienestar de todos los alumnos. Son padres de alumnos que dedican voluntariamente su tiempo y su energía a las familias y que están al servicio de toda la comunidad educativa. Los representantes elegidos de la APAELM están presentes tanto en el «Conseil d’école» (Consejo de escuela de primaria) como en el «Conseil d’établissement» (Consejo de centro de secundaria).

La APAELM tiene como vocación defender el interés general de los padres y de los alumnos a lo largo de su escolaridad en el Liceo Molière. Por supuesto, eso implica dialogar con la dirección del Liceo y con los profesores, pero también:

  • con los demás centros: La APAELM es miembro fundador de la FAPALFE, (Federación que agrupa a todas las APA de los liceos franceses en España) y es miembro de la FAPEE (Federación de las Asociaciones de Padres de los Centros de Enseñanza Francesa en el Extranjero);
  • con las autoridades locales (el Ayuntamiento y las distintas asociaciones de Villanueva de La Cañada) y nacionales (Embajada y Consulado francés).

Uno de los papeles de la APAELM es participar e informar al conjunto de sus socios sobre los asuntos tratados durante las reuniones de los Consejos.

La APAELM está presente en el ámbito de 12 comisiones que abarcan temáticas tan específicas como: el comedor, el transporte, convivencia, secundaria, los alumnos con necesidades específicas, la eco-escuela, las conferencias, los libros, la cultura y las fiestas. Un representante de la APAELM participa también en la comisión para otorgar las becas del Consulado francés.

La APAELM comunica con sus socios de forma constante a través de distintos canales: su página Web, Facebook, por correo electrónico (apaelm@gmail.com) y con su Newsletter.

Los miembros de la APAELM, así como sus socios, trabajan voluntariamente sin retribución alguna. Para funcionar, se solicita una participación de 25€ anuales por familia, que permitirá así financiar proyectos pedagógicos y educativos, organizar conferencias y promover numerosas acciones.

Su presidenta, Carolina del Campo, nos hace llegar este mensaje para toda la comunidad escolar:  

«Toda vuelta al cole siempre trae en los alumnos nerviosismo, ilusión, alegría, ganas por reencontrarse, intrigas por saber quién se fue y quién vino nuevo. Los días previos al inicio del colegio son un no parar con los preparativos, comprobaciones de que tenemos todo el material y libros, compras de último minuto. Emociones a flor de piel. El colegio es VIDA, y no cabe duda de que la vuelta al cole siempre tiene algo de mágico tanto para los alumnos como para los padres, quienes ven en ella una vuelta, a la tan ansiada rutina después de meses de verano en donde es costumbre la flexibilidad en los horarios y en las tareas. 

Este nuevo curso escolar, por razones más que obvias, ha sido completamente atípico, la EUFORIA y la ANSIEDAD han sido las constantes de los primeros días.
Después de meses sin verse, los más pequeños y no tan pequeños desbordaban alegría por volver a sus aulas, a encontrarse con sus profesoras, con ver a Paco, José Carlos y Rosa, a las ayudantes de la cantine y a los surveillantes del patio. Las madres y padres tenían sentimientos encontrados. Por un lado, de alegría por ver a sus hijos e hijas felices con sus amigos de siempre y por recuperar un poco la normalidad, y por otro lado, de incertidumbre e inseguridad ante el cumplimiento por parte del colegio de las medidas y protocolos sanitarios que debía garantizar. 

Para la APAELM (Asociación de Madres y Padres del Liceo Molière de Villanueva de la Cañada), la vuelta al cole es siempre un volver a empezar. Aunque pueda parecer que toda vuelta al cole es igual que la del curso anterior, nunca hay un inicio de curso igual a otro, o porqué hay protocolos sanitarios a conocer en profundidad, o porqué hay una nueva dirección y tenemos que asegurar la continuidad de los proyectos APAELM, o porqué cambiaron la ley educativa y ahora hay que estudiarse en qué va a consistir el nuevo Bac, cuáles van a ser las especializaciones a proponer, en qué medida se verán afectados los alumnos de nuestro colegio, cómo serán las equivalencias con el sistema español, o porqué se cambiaron las empresas prestatarias de los servicios de transporte y comedor en el colegio y hay que entablar nuevas relaciones, o porque madres y padres que estaban colaborando en diferentes comisiones de la asociación, por compromisos varios, este año no van a poder continuar participando de una manera tan activa y hay que buscar nuevos socios que estén un poco disponibles e interesados en aportar nuevas ideas, en colaborar más, en ayudar a poner su granito de arena en ese edificio que es el colegio de nuestros hijos.

Y es que la participación de las familias en la vida del colegio es fundamental. Las familias han depositado su confianza en un sistema de enseñanza que ofrece la oportunidad de ser parte activa del mismo, pero no siempre los padres disponen de todo el tiempo que quisieran para colaborar. Es por ello que siempre se agradecen los mensajes de reconocimiento que recibimos ante la labor que hacemos, de manera desinteresada y voluntaria, tanto los miembros de la Junta de la APAELM como los miembros de las diferentes comisiones. Cuantificar el tiempo y la dedicación de estas madres y padres no es sencillo, aunque pueda parecerlo. Restan minutos y horas de estar con sus hijos, maridos, compañeros, familias, por dárselo al resto de la comunidad educativa. En una sociedad cada vez más individualista, que mira por sus propios intereses y no por la colectividad tiene un gran valor el pertenecer y participar en la APAELM. 

Es por ello que agradecemos infinitamente a todas aquellas familias que año tras año confían en nosotros, en nuestra labor de intermediarios y mediadores con la dirección del colegio para avanzar en una enseñanza de calidad, manteniendo la excelencia adaptándonos constantemente a los tiempos y a las circunstancias y en aquellos que nos apoyan siempre cuando llegan las elecciones a los diferentes consejos : escolares y de centro.

Sabemos que, este curso escolar va a ser diferente, que nos traerá aun más retos si cabe, que tendremos que cultivar aún más la paciencia y la empatía hacia ciertas situaciones y/o acciones, pero no renunciaremos a exponer y debatir asuntos que consideremos de vital importancia para la educación y el bienestar de nuestros hijos en el colegio, ni nos dejaremos llevar por el desasosiego y la inquietud. 

Alcanzar el éxito y lograr que en este curso todos, colegio y familias, terminemos con mención SUMMA CUM LAUDE, dependerá de que todos asumamos nuestra parte de responsabilidad y seamos conscientes, este año más que nunca, de que cada una de nuestras acciones individuales se reflejará en el resultado de toda la comunidad escolar.

Por su parte, Valérie Servissolle, directora del centro, dedica una reflexión como reconocimiento al trabajo de la Asociación: 

Cuando nos encontramos en un centro en el territorio francés, es muy difícil movilizar a la comunidad de los padres de alumnos para contribuir a la vida del centro. Los padres dejan a sus hijos por la mañana y confían en el personal sin demasiado preguntar (ni hacerse preguntas).

Lo he lamentado a menudo porque no tiene sentido establecer una política educativa, una organización pedagógica, acciones, planteamientos… si no podemos acceder a las necesidades o a los pesares de sus usuarios que sean tanto alumnos como padres.

Llegar a un Liceo francés en el extranjero es entrar en la realidad de la escuela de pago con una presencia muy visible de los padres que invierten fuertemente en la escolaridad de sus hijos y esperan mucho del Liceo. Es una presión enorme de la que podemos tener la impresión, desde el interior del centro, que no tiene límite y a la que no podremos nunca contestar totalmente.

Llevo ya 4 inicios de curso trabajando con los miembros de la APAELM que se renueva regularmente. Aprecio esta colaboración porque es productiva. Los voluntarios dominan los expedientes, forman a los nuevos miembros y siguen el avance de las decisiones. Son exigentes. Me impresionan a menudo por su tenacidad y también por su energía al proponer nuevos retos al Liceo. Comparten y defienden los valores de la escuela, y también están muy pendientes de su imagen.

Hemos trabajado mucho con los equipos del Liceo para acoger mejor las propuestas y los comentarios de la APAELM ya que son pertinentes y nos ayudan a avanzar.

Hay que reconocer a la APAELM otra calidad sin duda muy pesada a veces, que es la de representar a todos los padres, de apoyar todas las posturas incluso cuando los miembros no las comparten totalmente. A pesar de todo, incansablemente, los asuntos son examinados una y otra vez.

Hemos trabajado mucho, hemos avanzado mucho juntos, Liceo y APAELM porque es la única forma de funcionar, asignarse el respeto recíproco.

Interpelar el Liceo es un derecho, pedir explicaciones también. Dar todas las explicaciones necesarias y respetarlas si hace falta es el deber del Liceo. 

Sentir la confianza de los padres es lo que nos da la fuerza para innovar y evolucionar constantemente, la agresividad llevaría inevitablemente al efecto inverso.

Los equipos del Liceo Molière necesitan sentir la adhesión de las familias y la voluntad de formar una comunidad para el bien de los niños, no necesitamos estar siempre empujados y cuestionados. Los niños necesitan también que los adultos se reúnan para cuidarles porque si un niño no se siente en confianza, no aprende.

Esta relación que crea la APAELM con las direcciones sucesivas, una relación basada en la exigencia, el respeto, la confianza que no excluye la vigilancia”.