¡El Liceo Molière ondea su bandera verde eco escuela!

1 julio 2019

Gracias al apoyo de la Asociación de Padres de Alumnos (APAELM) y al trabajo del equipo educativo y los alumnos, el Liceo francés Molière puso en marcha una iniciativa pedagógica para reflexionar sobre los vínculos entre el medioambiente y la sociedad, la economía, la cultura y la sensibilización del público sobre las estas cuestiones.

En junio de 2019, la asociación ADEAC, que nos guía en esta aventura, nos otorgó la etiqueta Eco-Escuela, valorando el enfoque de desarrollo sostenible de nuestra Liceo y recompensando así el compromiso de todo el equipo educativo y de sus alumnos.

Olivier Denis, director de primaria hace balance sobre el proyecto en esta entrevista.

¿Cómo ha sido el camino recorrido hasta la obtención de esta distinción?

El liceo inició este proceso hace muchos años. Pero fue necesario formalizar todo lo que se hizo, todas las ideas ricas que existían aquí y allá. Hace tres años se creó un comité directivo y de reflexión (formado por maestros, alumnos, padres y madres, representantes del ayuntamiento…) que valoró este enfoque. Cada miembro de la comunidad educativa aporta ideas. Por eso es importante darles voz a todos, especialmente a los alumnos, que tienen recursos insospechados cuando se trata de dar su opinión. Durante los últimos 3 años, nuestro enfoque nos ha permitido reflexionar sobre diferentes temas como la biodiversidad, el reciclaje, la gestión de la energía, el transporte y puede que me esté olvidando de alguno más. Lo más importante fue asumir la responsabilidad de estos problemas que son fundamentales para nuestros patrones de consumo actuales y que requieren un cambio. Es a los alumnos que debemos dar el poder para cambiar las cosas porque son los ciudadanos del mañana.

¿Cómo logró el Liceo francés Molière integrar este proyecto a nivel pedagógico?

El proyecto escolar deja mucho espacio para el desarrollo de las habilidades de ciudadanía de los alumnos. Las habilidades relacionadas con el respeto al medioambiente son parte de él. Cada grado, cada nivel, cada clase, cada grupo de alumnos, por lo tanto, ha establecido proyectos, acciones. Los últimos son reveladores de este trabajo multidisciplinar. Pienso, por ejemplo, en el trabajo sobre las expresiones de la lengua francesa, realizado por los alumnos de CE2, y relacionado con el tema del jardín. « Je me fends la poire », « Je n’ai plus un radis »… son algunas de las expresiones que hacen que los alumnos trabajen en la polisemia de las palabras.

Es a los alumnos que debemos dar el poder para cambiar las cosas porque son los ciudadanos del mañana

¿Cuál es su mejor recuerdo?

Mi mejor recuerdo, quizás el más reciente, ha sido ver a los niños salir del Liceo con la cosecha de los jardines-huertos en sus manos. Su orgullo y su sonrisa son las mejores recompensas. A los niños les encantaba probar sus rábanos… que ni siquiera habrían probado si los hubieran comprado en una tienda.

¿Cuáles son sus ambiciones futuras?

Obtener la bandera verde «Eco-escuela» es una gran recompensa por el trabajo realizado por todos. También organizaremos una ceremonia en septiembre donde todos serán invitados porque el Liceo y toda su comunidad serán recompensadas. Pero esta bandera es solo un paso. Debemos seguir mejorando nuestras acciones cotidianas. Se harán diferentes reflexiones sobre los materiales escolares o picnics para viajes escolares, por ejemplo, porque todavía tenemos que avanzar en reducir la cantidad de desechos que producimos.