Caminando en dirección a mis sueños… Declaración de intenciones

13 octubre 2019

¡Hola! Me llamo Amor, (si, sé que suena raro para mucha gente que nunca oyó “Amor” como nombre propio). Encantada de saludarte.

Amor era el nombre de mi madre, por lo que ahora cuando lo rememoro me trae al presente recuerdos y nostalgia de un tiempo pasado (claro que en el pasado no era oro todo lo que relucía: como niña fue bastante duro cargar con un nombre así). 

También te diré que en muchas ocasiones mi nombre me sirve para romper el hielo de esos largos y silenciosos segundos que se instalan cuando te presentan personas que no conoces y no sabes por donde arrancar, me evita tirar del “Vaya que día más malo ha salido hoy” y sus variantes.

Pero basta de hablar de mí nombre, como te decía me llamo Amor y desde febrero presto mis servicios como psicóloga en el Lycée Molière. 

Te adelanto que me ENCANTA lo que hago y me apasiona mi trabajo por lo que en ocasiones puedo resultar pesada. Pero como digo yo “Es lo que hay y vamos a tirar con ello, ¿no te parece? 

Bueno, admito sugerencias y consejos, aunque yo nunca1 los doy, razón por la que casi pierdo un amigo que quería que le aconsejara en relación a un problema que además ¡se suponía que tenía que conocer! 

Sí, a veces la gente confunde la labor de un profesional de la psicología con la de un psico-mago, aunque tampoco es de extrañar cuando ciertas personas fomentan esta confusión porque ya se sabe que “A rio revuelto ganancias de pescadores”, pero esa es otra historia.

Hoy quería además de presentarme, contarte por qué esta sección se llama así y lo que te vas a encontrar en las próximas semanas.

“Caminando en dirección a mis sueños” es una reformulación del nombre de un blog, que años atrás alimentaba con reflexiones privadas y que se llamaba “Caminado en dirección contraria a mis sueños”. 

Hoy me suena fatal, entonces me pareció poético. En aquellos tiempos, caminar en dirección opuesta a mis sueños era cierto para mí. 

Sí, si lo estás pensando tienes razón: los psicólogos también nos liamos con nuestros pensamientos y perdemos el rumbo de lo que de verdad nos importa. 

Caminando en dirección a mis sueños, suena a declaración de principio y lo es. 

Y aquí va una “píldora” de psico-educación como las llamo yo. 

En la vida tienes muchas opciones.  

Infinidad de caminos son posibles y si miras bien se pueden resumir en dos: el camino que te lleva a hacer aquello que te importa en la vida y ser la persona que quieres ser, esa que conecta con tus anhelos más profundos, que te da brillo (aquí todas las variantes son posibles) o el camino de la evitación, la huida, del estancamiento y la lucha contra lo no quieres, temes o te duele, como cuando te sientes apagado, agotado (y aquí también las opciones son infinitas). 

De poder elegir y de lo que conlleva la elección te hablaré en próximas entregas. 

Lo haré a través de anécdotas, pedazos de vida propia y ajenas que den luz sobre procesos psicológicos que rigen nuestros comportamientos, tanto los de escape y evitación como los de afrontamiento.

Te momento te dejo aquí y te envío mi saludo y mejores deseos: Peace, love, and life2.

PS: mi dirección email es amor.gonzalez@lyceefrancaismoliere.es por si te apetece comentar cualquier cosa, mi intención es contestar todos los emails que reciba. 

Eso sí, puede que la respuesta sea “pues no sé” porque no tengo ni todas las respuestas y menos aún todas las preguntas. 

Las preguntas, me parecen mucho más interesantes, abren puertas y tienen la fuerza de un rompehielos para agrietar las capas heladas debajo en las que se esconde una rica e interesante vida oculta.

  1. Tengo que confesar que algunas veces se me escapa algún que otro consejo, nadie es perfecto y mejor ni pretenderlo.
  2.  He copiado esta despedida a los emails de Stevens Hayes, uno de los docentes, investigador y psicólogo clínico más prestigioso y relevante dentro de la psicología basada en la evidencia