Una biblioteca en Chad: la construcción de un proyecto pedagógico y educativo

Una biblioteca en Chad: la construcción de un proyecto pedagógico y educativo

Dentro de poco se cumplen dos años desde que padres, docentes y alumnos del Liceo francés Molière se embarcaron en una preciosa aventura: contribuir a la construcción de la biblioteca de una escuela en Chad.

La escuela bilingüe franco-árabe Zara Al-Malam se sitúa en un barrio nuevo de la periferia de Yamena donde las redes de agua potable y de electricidad son inexistentes y no hay ningún sistema de canalización, lo que favorece las inundaciones en época de lluvias. Las condiciones sanitarias son, por lo tanto, muy precarias. No hay un centro de salud y las familias tienen que recorrer 6 kilometros, a veces a pie, para llegar al hospital más cercano.

Pero nada de esto detuvo a Moustapha Mahamat Albachar cuando se propuso construirla, sin ayuda oficial de ningún tipo. Allí estudian, hasta 3ème, cerca de 500 alumnos. Necesitaban una biblioteca y Moustapha y su equipo estaban decididos a hacer, también, ese sueño realidad. Pero no tenían medios suficientes, sólo una inmensa voluntad. Susana El-Kum Molina, consultora internacional en políticas de cooperación al desarrollo y vicepresidenta de la asociación de padres del Liceo francés Molière (APAELM), conoció a Moustapha en una de sus misiones de trabajo en Chad…

“Cuando conocí a Moustapha me sentí conmovida. Su compromiso y su voluntad para contribuir a mejorar las condiciones de vida de su comunidad son admirables. Él representa lo que en mi profesión llamamos un “actor de cambio”, cuenta Mme El-Kum.

A su regreso a España, desde la comisión de Cultura y Ciudadanía del APAELM, Mme El-Kum impulsó una serie de acciones para recaudar fondos para ayudar a la escuela Zara Al-Malam a construir su biblioteca. Con ayuda de padres y madres de alumnos se reunieron más de 100 libros, el Liceo donó 40 manuales de CM y se hizo una colecta para enviar dinero para la compra de cemento. La iniciativa cobró mayor impulso cuando el profesor de Historia y Geografía en francés, M. Jérôme Favre, aceptó con gran interés participar con sus clases de 5ème. 

“A través de este proyecto de cooperación podíamos abordar con los alumnos de 5ème el estudio de las desigualdades escolares en el mundo. La idea era dar otra dimensión al curso con un acercamiento basado en tres pilares: la sensibilidad, porque no podemos aprender geografía sin empatía, sin sentimiento real por “el otro”; el conocimiento, ya que esta sensibilidad hacia el otro es estéril si no se apoya en el saber, que nos permite reflexionar y sobrepasar las emociones; y la acción, el límite de siempre en la educación académica. ¿Cómo transitar el curso y mostrar a los alumnos que se puede aprender y, al mismo tiempo, pasar a la acción, y cuáles son las dificultades de ese compromiso?”, explica M. Favre. “La propuesta de Mme El-Kum y del APAELM fue, por tanto, la ocasión de llegar hasta el fondo de lo que debe ser la enseñanza de la Geografía y de la educación Cívica: una educación para la convivencia, que transmita los valores de una ciudadanía activa”.

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Ayudar y aprender a no bajar los brazos ante el primer fracaso

Luego de localizar y aprender las principales características de Chad -uno de los países más pobres del mundo con una tasa de escolarización bajísima- y de tomar conocimiento de la pequeña escuela Zara Al-Malam, los alumnos de 5ème reflexionaron a la cuestión siguiente: ¿cómo ayudarles y tenderles una mano?

Con el apoyo de la APAELM, los alumnos contactaron con empresas privadas inscritas en la web de la Embajada de Francia en Chad para pedirles ayuda… en especie, es decir: sacos de cemento. Las dos clases de 5ème enviaron cartas explicando el proyecto y… esperaron, en vano, una respuesta, aún habiendo repetido el envío varias veces.

Pese a la existencia de departamebtos de “desarrollo sostenible” o “proyectos humanitarios”, las grandes compañías francesas no manifestaron ningún interés por este proyecto poco “visible” y, teniendo en cuenta las tensiones y dificultades propias del lugar, las pequeñas empresas no eran capaces de responder como se esperaba.

“Este fracaso, en definitiva aleccionador para los niños, permitió mostrar que la buena voluntad y una causa justa no son suficientes. Y que debemos aprender a no darnos por vencidos ante el primer fracaso “, dice Favre.

La segunda parte del plan consistió en poner en marcha una nueva colecta de dinero para enviar a la escuela. Los alumnos de CM2 y su profesora Mme Valérie Zylberstein, se sumaron a la iniciativa produciendo unos magníficos dibujos inspirados en las telas típicas africanas, que transformaron en postales para venderlas en la Feria de los Países, que tuvo lugar en mayo del año pasado en el Liceo. Contaron con el apoyo de una imprenta, LDL Papel, que se encargó de imprimirlas sin coste alguno. Con la ayuda de un antiguo colega de M. Favre, M. Jean Jacques François, del Liceo Montaigne de Yamena (que también hizo un aporte de manuales y libros), los alumnos pudieron hacer llegar a Moustapha los 1.070 € recolectados.

Con esta ayuda, se pudo terminar de construir la biblioteca y como ya nos habían anunciado, le pusieron el nombre de nuestro Liceo francés Molière (Madrid, España).

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Última etapa: de la inversión al funcionamiento

Los participantes encaran ahora la tercera y última parte del proyecto: completar los fondos de libros de la biblioteca y comprar su mobiliario (estanterías, mesas y sillas). La idea es dotarla de libros que sirvan a todos los alumnos, desde preescolar hasta secundaria. En uno de sus primeros viajes a Chad, Mme. El-Kum tuvo la ocasión de preguntar a los niños cuáles eran sus intereses en este sentido. “Ellos desearían tener obras sobre el descubrimiento del mundo, cuentos, libros pedagógicos (manuales, enciclopedias, diccionarios, etc), obras de la literatura africana y universal, comics y, también, crear una pequeña ludoteca”.

Este año, M Favre seguirá trabajando con sus clases de 5ème en la búsqueda de socios que contribuyan en la dotación de libros y en los gastos de transporte. Contarán también con el apoyo de Mme Agathon, la profesora documentalista del CDI, que se ocupará de elegir las colecciones, clasificarlas, etc.

“El entusiasmo de los alumnos nos ha permitido alcanzar el objetivo pedagógico que nos propusimos”, concluye M. Favre. Los nuevos alumnos de 5ème tomarán el relevo y ayudarán a completar esta biblioteca. Recolectar libros y hacerlos llegar a un país en guerra será un bonito desafío para 2016.

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No sólo un apoyo financiero

“La sostenibilidad de un proyecto de cooperación -y sus efectos- reside principalmente en la apropiación que hagan de él sus beneficiarios. Es precisamente por eso -porque se trató de una iniciativa de Moustapha y su equipo de educadores- que ha tenido éxito”, asegura Mme. El-Kum.

Para la escuela Zara Al-Malam, la movilización de los alumnos, los profesores y los padres del Liceo francés Molière representó un enorme apoyo no sólo financiero sino, sobre todo, moral.

Orgullosos de lo que han conseguido hacer y con un enorme deseo de mostrar la seriedad de su iniciativa, nos han enviado fotos del edificio terminado que albergará la futura biblioteca.

“En el seno del APAELM hemos querido transformar esta iniciativa en un proyecto pedagógico que no se limitase a una acción puntual de donación de libros, sino que se convirtiera en un proyecto solidario y de educación al desarrollo. Y hemos tenido la suerte de contar con el apoyo de M. Favre y de Mme Zylberstein, quienes tomaron el relevo”, concluye muy emocionada Mme El-Kum.

 

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