Un convenio para ejercitar el deber de recordar

Un convenio para ejercitar el deber de recordar

 

En el marco de la convención que el Liceo francés Molière acaba de firmar con la Maison d’Izieu, los alumnos de 3º y 1º asistieron el viernes 9 de octubre a dos conferencias impartidas por Mme Waysbord, presidenta de la asociación y por M. Halaunbrenner, hijo de deportados, en el Instituto Francés y en el Liceo francés de Madrid.

La Maison d’Izieu es el lugar en el que fueron arrestados y deportados, el 6 de abril de 1944, los niños que allí residían (y sus cuidadores). Es al mismo tiempo un memorial dedicado a recordarles y un monumento histórico. El convenio tiene como objetivo desarrollar actividades educativas relacionadas con los programas escolares (conferencias, formación de docentes, organización de un viaje a Izieu para su 71º aniversario).

“El convenio con la Maison d’Izieu tiene mucho interés para el trabajo con los alumnos del Liceo Molière”, afirma el Sr. Aguer, profesor de Historia y Geografía. “Los recursos que esta institución pone a nuestra disposición servirán para trabajar varios temas de los programas de Historia de 1º  y de 3º. De hecho, para estos dos niveles, la colaboración será útil para abordar 3 capítulos: la historia de las guerras mundiales y una de las características nuevas de las guerras del siglo XX: la aniquilación de la voluntad del adversario, sean militares o civiles, la voluntad política para destruir específicamente a ciertas poblaciones -genocidio armenio en la primera guerra mundial, genocidio de judíos y gitanos en la segunda. Los regímenes totalitarios -soviétique, nazis y fascista-, donde se estudian los sistemas de campos de concentración, y, finalmente, temas de historia política de Francia en los que se aborda los combates de la Resistencia contra la ocupación nazi y el régimen de Vichy. El acceso privilegiado a recursos específicos atraerá el interés de los alumnos para dar una coherencia adicional a nuestro trabajo de constitución de una suerte de “línea roja”, o como dijo la señora Hélène Waysbord, para “evitar la abstracción”, cuando abordamos estos asuntos o cualquier otro tema de la historia”.

El concepto de Memoria histórica, ideológico y de desarrollo relativamente reciente, viene a designar el esfuerzo consciente de los grupos humanos por encontrarse con su pasado, sea éste real o imaginado, valorándolo y tratándolo con especial respeto.

Los testimonios de Mme Waysbord y M. Halaunbrenner, hija e hijo de deportados, no sólo impresionaron y conmovieron a los alumnos, también sirvieron para acercarles a unos hechos de la historia que para ellos parecían muy lejanos y que es preciso recordar y sobre los cuales se debe reflexionar para que no vuelvan a ocurrir.

“No salimos pensando igual ni viendo la Segunda Guerra Mundial de la misma manera. Nos contaron cómo fueron sus vidas durante la guerra, lo que perdieron, lo que sufrieron… Pero aún así, ahí estaban, ambos personas de éxito en sus respectivas carreras y delante de tantos alumnos contándoles sus historias”, reflexiona Alejandra Jalón, alumna de 1º ES.

Para Guiomar Pescador, alumna de 1º S, fue una experiencia increíble. “La segunda guerra mundial es una época que nos parece muy lejana. Es bastante difícil imaginar la situación en la que se encontraba la gente y lo que de verdad significó para ellos. Así que oír a estas personas contar sus experiencias, todo por lo que pasaron y como lograron superarlo, hizo que esa época pareciese más cercana. Aprender historia, contada en primera persona, nos llega más”.

“Con sus testimonios, nos damos cuenta que la guerra todavía afecta, hasta nuestros días, a muchas personas. Pero como a nosotros no nos toca no siempre pensamos en la gente que ha corrido esa suerte”, reflexiona Raquel Bellés, alumna de 1º S.

“Hoy en día es impensable vivir las hitorias de Mme Waysbord y M. Halaunbrenner”, señala Jorge Amor, alumno de 1ºS. “Y el hecho de que ellos hayan sobrevivido a aquella catástrofe nos muestra un espíritu de combate ejemplar. ¡Bravo por ellos!”, exclama otro alumno que olvidó firmar su testimonio y que, como sus compañeros, apreció enormemente la conferencia.

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