El patinaje sobre hielo, un deporte ¡y un arte!

El patinaje sobre hielo, un deporte ¡y un arte!

Carla Villeneuve tiene 14 años (los hizo el 15 de enero). Entró a Maternelle del Liceo francés Molière con a penas 2. A los 8 se calzó por primera vez unos patines en un cumpleaños que se celebró en una pista de hielo y, desde entonces, no se los quitó más. Patinar sobre hielo es su pasión e invierte en ella la mayor parte de su tiempo.  Entrena 11 horas a la semana, de miércoles a domingo, lo que implica tener que hacer los deberes del colegio en los recreos.

El patinaje sincronizado es una disciplina deportiva nacida del patinaje artístico, que se práctica en equipo. El objetivo consiste en hacer figuras con fluidez técnica y elegancia sin dejar de ser sincrónico.

“Me encanta patinar y se me dió tan bien que mi entrenadora, Johanne, me introdujo en la pre competición y he alcanzado el puesto número 1 de la región de Madrid”, nos cuenta.

Ahora se preparara para presentarse a las pruebas de saltos y piruetas que la certificarían para poder competir a nivel nacional, en el campeonato que tendrá lugar en marzo de 2016. “No son unas pruebas fáciles”, asegura.

Las piruetas son un elemento requerido en las competiciones de la Unión Internacional de Patinaje sobre Hielo (ISU, por la siglas en inglés de International Skating Union) tanto en las categorías de patinaje libre (individual y parejas) como en las de danza.

Se le dio tan pero tan bien que además se integró en el primer equipo español de patinaje sincronizado, Las Premieres (Club Hielo Majadahonda), que se presentó al último Campeonato Mundial de Patinaje Sincronizado y para sorpresa de todos quedaron en 19ª posición. Un excelente resultado teniendo en cuenta que las selecciones que competían tenían de media 4 años de formación y ellas tan solo 6 meses. “Es muy poco tiempo para ir a unos mundiales, pero nos fue muy bien, dejamos muy bien a España”, dice con entusiasmo. Ahora están entrenando para remontar y conseguir un mejor puesto en el de Croacia del año que viene.

“Lo que más disfruto es el cariño de la afición. Cuando patino me siento libre. Cualquier malestar se me va al patinar, es algo difícil de explicar. Es, simplemente, mi vida y sin ello no podría vivir”, dice Carla.

Le gustan, por supuesto, mucho los espectáculos sobre hielo, y espera cumplir los 16 años para poder presentarse a los castings. “Pero sólo como medio para ahorrar dinero y pagar la universidad”, nos dice. Estudiará Arquitectura Interior, aunque no descarta que si lo de conseguir un papel en espectáculos como El Rey León, o Disney On Ice resulta muy difícil, aproveche lo mucho que ha aprendido para enseñar a otros a patinar.

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