El huerto escolar enseña respeto por la tierra y los alimentos

El huerto escolar enseña respeto por la tierra y los alimentos

El respeto por la naturaleza comienza en el hogar, y también en la escuela.  La concienciación de los niños sobre el medioambiente y la manera en que aprendan a tratarlo les ayudará a convertirse en adultos responsables.

Un huerto escolar no proporciona todos los alimentos que los niños y las niñas consumen, pero puede influir positivamente en sus gustos y preferencias a la hora de comer. Su misión educativa es demostrar cómo se obtienen muchos de los alimentos más sanos y despertar la conciencia sobre cuestiones de nutrición, no sólo de las personas, sino de muchos otros seres vivos que se alimentan de él (lombrices, polinizadores, pájaros, etc). Y, al mismo tiempo, potencia valores de respeto a la madre tierra, esfuerzo-recompensa, autonomía y trabajo en equipo. 

La horticultura orgánica conserva el suelo, protege el medioambiente y favorece la naturaleza en lugar de obstaculizarla, gracias a sus métodos naturales para mantener la tierra fértil y sana y controlar los insectos, plagas y enfermedades. Quizás sus resultados sean más lentos que los de la agricultura convencional, que usa fertilizantes y plaguicidas artificiales, pero a largo plazo es más inocua, económica y sostenible.
Los huertos escolares son beneficiosos para los alumnos porque representan:
  • Una fuente de alimentos para mejorar la dieta de los niños/as y su salud.
  • Un lugar para el disfrute y el esparcimiento.
  • Una lección constante sobre medio ambiente y un motivo de orgullo para su escuela.
  • Un lugar para aprender sobre la naturaleza, la agricultura y la nutrición.

 

Los alumnos de Maternelle (educación inicial) del Liceo francés Molière tienen un huerto en el patio de recreo (y tienen también un conejo, pero esa es otra historia que ya les contaremos en otro momento).
El cálido sol primaveral, el aire puro que se respira en el Liceo gracias a su entorno natural, hacen de este taller un momento de gran disfrute para los pequeños.
Este año, las maestras que se ocupan del huerto cuentan con una colaboración especial. Patricia Izquierdo Serrano, mamá de Martín de 4 años (recién llegados al Liceo francés Molière y a España), es licenciada en Ciencias Ambientales y con el tiempo se ha ido especializando como Educadora Ambiental.
Patricia tiene mucha experiencia en huertos ecológicos, y ha aceptado con gusto colaborar con Nanou, maestra de Martín que cursa en PMS, y hacer un taller algunos miércoles por la mañana para enseñar a los niños a preparar la tierra y empezar a plantar.
“Siempre me ha gustado trabajar con niños y sensibilizarles con el medio ambiente ya que la concienciación y el respeto de la naturaleza me parece fundamental para el desarrollo de nuestros hijos”, explica Patricia.
Durante los últimos tres años ha trabajado en huertos educativos y comunitarios, aplicando sus conocimientos de educación ambiental y huertos ecológicos. El año pasado cursó el Master de Agricultura Ecológica de la universidad de Barcelona para completar sus estudios sobre esta forma de producción que, bajo su punto de vista, “es la necesaria hoy en día para producir alimentos de una manera sostenible y seguros para nuestra salud y el medio ambiente, promoviendo los productos locales y ecológicos”. 
Les invitamos a visitar su página web PonUnHuertoEnTuVida, donde podrán conocer un poquito más sobre huertos ecológicos para particulares, centros educativos y centros ocupacionales. ¡Es muy interesante! Especialmente el proyecto de producción de cereza ecológica en el Valle del Jerte (Cáceres) que acaba de comenzar.

 

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