El estrés en época de examenes

El estrés en época de examenes

Los cambios siempre demandan adaptaciones. Y la adolescencia es, principalmente, una etapa de cambios. Todas las metamorfosis metabólicas, morfológicas, psicológicas y otras que ocurren a este edad implican un gasto de energía importante. Mientras tanto, los hábitos de los adolescentes van justamente a contracorriente de estas necesidades fisiológicas. Por ejemplo,  su reloj biológico les incita a acostarse tarde y sienten una gran necesidad de dormir por las mañanas, pero la escolaridad, que les obliga a madrugar, acorta mucho sus horas de sueño, que deberían ser de por lo menos 9 horas y media por noche.

Su alimentación es también, a menudo, desequilibrada. Sienten en cualquier momento del día un hambre exagerada que sólo consiguen calmar consumiendo alimentos grasos y azucarados. El metabolismo del adolescente vive acelerado como el de un deportista y necesitaría, por el contrario, consumir más proteínas, vitaminas proveniente de las verduras y las frutas, y de azucares lentos (con índice glucémico bajo).

Falta de sueño, alimentación desequilibrada y por si fuera poco, los temidos exámenes de acceso a la universidad que generan preocupación y ansiedad. Algunos sufren verdadero estrés.

El estrés, a nivel mental o cognitivo, se caracteriza por síntomas como inseguridad, preocupación extrema, falta de confianza, falta de concentración, sentimiento de inferioridad, bloqueo mental. Incluso puede afectar de manera fisiológica: respiración agitada o entrecortada, sudoración, sequedad de boca, opresión en el pecho, nauseas o dolor de estómago.

Los padres debemos estar atentos a estos síntomas, acompañarles y conversar con ellos para explicarles que en período de exámenes necesitan cuidarse más y mejor. Podemos ayudarles evitándoles el exceso de actividades extraescolares, para que tengan tiempo para la relajación.

Descansados y con energía podrán soportar mejor el estrés y la presión que sienten en época de exámenes. Y, para los casos más agudos, es recomendable consultar con especialistas que les enseñen técnicas de sofrología, una disciplina que nos ayuda a desarrollar una consciencia serena en el día a día, a través de la relajación, y a restablecer el equilibrio entre el cuerpo y la mente. La práctica del yoga es también muy efectiva para combatir la ansiedad, la depresión y el estrés. Terapias alternativas, como la osteopatía, son también muy útiles para aliviar el dolor y el malestar que pueda haberse instalado en nuestros hijos a causa del estrés, y ayudarles a conocerse mejor.

tabla de incide glucémico
Elodie Vidal es especialista en osteopatía, en Madrid y en Paris
ejallerat@hotmail.fr