Damien y Victor Texier, ¡de tal constelación, tal estrella!

Damien y Victor Texier, ¡de tal constelación, tal estrella!

¿Qué es un eclipse? ¿Cómo se forman las estrellas? ¿Qué son los agujeros negros? ¿Hay vida en otros planetas? La fascinación por los astros y sus misterios es especialmente intensa entre los niños. Sin embargo, no todos son tienen la suerte de poder hacer preguntas y tener siempre quien las responda sin consultar a Google. Es el caso de Víctor Texier, alumno de CM2A del Liceo francés Molière, cuyo padre es astrofísico y trabaja en la Agencia Espacial Europea.

Hace unos días, con ayuda de su padre, Victor guió a sus compañeros de CM2 en un fascinante viaje por nuestro sistema solar y su entorno más próximo.

Mme. Gleyzes, profesora de Victor, reconoce que es una gran suerte contar con la ayuda de padres y madres con profesiones tan interesantes, dispuestas a transmitir a toda la clase sus conocimientos. Ofrecer una conferencia junto a sus hijos es una experiencia muy enriquecedora para todos, especialmente para los alumnos.

Padre e hijo dedicaron varias horas de sus fines de semana para preparar la ponencia y Victor estuvo fantástico durante la conferencia. “Antes de empezar estaba un poco nervioso, pero en seguida se metió en su papel y yo estoy orgulloso de él”, nos cuenta su padre. “Hay que decir que ha tenido que trabajar para prepararla: para decidir los temas a tratar, si algo era demasiado complicado, o menos interesante… Y luego repartirnos los roles… aunque durante la conferencia se ha sentido tan confiado que terminó explicando cosas que previamente habíamos decidido que las diría yo”.

– ¿Fue divertido trabajar con tu padre para preparar la conferencia?

– Fue genial porque aprendí mucho y porque me gusta pasar tiempo con él. ¡Mi padre sabe mucho!

Damien Texier trabaja actualmente en varias misiones científicas de la Agencia Espacial Europea. Las dos principales son la misión “Planck” que ha tomado la “foto” más antigua posible del universo (lo que se da en llamar la radiación cósmica de fondo, los vestigios del big-bang) y la misión “LISA Pathfinder”, que pretende demostrar la existencia de las ondas gravitatorias, oscilaciones en el tejido del espacio-tiempo predichas por la teoría de la relatividad general de Albert Einstein. Su rol es el de responsable de operaciones científicas de estos dos satélites.

Víctor ha heredado su pasión por las estrellas, los planetas (quizá Marte en particular porque le gustaría “saber si hubo marcianos en el pasado”), los cometas, los asteroides, las nebulosas, los cúmulos estelares, las galaxias… pero lo que más le fascinan son los agujeros negros.

– ¿Por qué te interesan tanto?

– Porque son tan raros… (sonríe y sus ojos se llenan de luz) dan ganas de saber cómo están hechos, cómo es que se comen todo lo que cae en ellos… Tienen tanta fuerza condensada que la cosa pasa por allí y se destruye.

“Le gusta mucho el aspecto experimental de la ciencia”, dice su padre. Después de su primera clase sobre los circuitos eléctricos en CE, se puso a hacer circuitos mucho más complicados en casa durante semanas. Ahora tiene juegos de construcción con motores y telecomandos con los que imagina nuevos mecanismos que luego construye.

– ¿Qué te gustaría ser de mayor?

– Quisiera ser astrofísico como mi padre, o ingeniero.

– ¿Y astronauta no?

– No, astronauta no quiero ser… te tienes que pinchar un montón de veces para sacarte sangre para ver si estas bien de salud. Además es super peligroso… Prefiero quedarme en la tierra y ver desde aquí lo que hay en el espacio.

Los libros de divulgación para niños sobre el universo le generan un montón de preguntas y muchas veces él quiere comprobar si las respuestas que le dan son correctas.

– ¿Qué libro recomendarías a tus compañeros?

– “Increíble pero cierto”, porque tiene mucha información. Me lo regalaron en una fiesta que hicieron en la ESA por Navidad.

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Hace poco visitó el Planetario de Madrid para asistir a una conferencia sobre las Ondas Gravitacionales que presentó un colega de su padre que trabaja en la ESA. “No entendió todo, pero no se la quiso perder… ¡ojalá su interés por aprender perdure!, se exclama M. Texier. “Lo más interesante de mi trabajo en la ESA es que todo es muy dinámico. No hay sitio para la rutina. El cuestionamiento es continuo… ¡como en casa, para responder a las eternas preguntas de Víctor!”.

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