Conferencia y entrevista con el artista urbano Spidertag en el Liceo Francés Molière

Conferencia y entrevista con el artista urbano Spidertag en el Liceo Francés Molière

Se llama SpiderTag y crea ilusiones geométricas sobre espacios abandonados de pueblos perdidos y grandes urbes. Empezó en 2008 con elementos muy simples como clavos, martillo, pintura y lana. Si su obra ya era única y original, ahora que ha sustituido la lana por el neón, no hay quien se le resista. Ha dejado su impronta en ciudades como Nueva York, Berlín, Paris, Barcelona, Palma de Mallorca, Madrid, Suiza… también en Portugal y en Brasil. 

El año pasado, el Club de Street art del Liceo francés Molière se inspiró en él, entre otros artistas, para imprimir una serie de obras en los muros del colegio. Él se enteró(porque vio esta nota y este video en Internet) y nos llamó para proponernos hacer algo juntos: una conferencia, un taller de street art y una obra de tres murales en el Liceo.

El viernes 25 de noviembre lugar la conferencia, a la que asistieron alumnos de 3ème y 2nde. ¡La sala estaba a rebosar! SpiderTag habló de street arte, de arte minimalista y abstracto, enseñó sus geniales videos (Podéis verlos aquí), contó como fueron sus inicios, sus primeras obras y los cambios que experimentó a nivel creativo cuando descubrió los hilos de neón y abandonó la lana. 

De define como un Superhéroe 24/365, y en esta entrevista nos cuenta por qué…

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¿Cómo se transforma uno en un artista urbano? Cuéntanos cómo ha sido ese proceso.

La verdad es que en mi caso tiene un origen múltiple…implica cuestiones que acarrean cierta magia, cierta casualidad y también una buena dosis de búsqueda de destino. Estudié dibujo en una academia fuera del Colegio de niño durante algunos años. Pero confieso que me aburría hacer bodegones, cerámica, óleo y carboncillo… Así que lo dejé. Luego me dediqué a muchas otras cosas que nada tenían que ver con el arte.

Tiempo después, estudié periodismo, cine y escultura en diferentes países. Desarrollé proyectos editoriales independientes, hice cursos de fotografía, diseño y también trabajé en prensa y en un sinfín de trabajos normales. Me auto-regalé el título de “El coleccionista de trabajos basura”.

Siempre tuve claro algo. Que allí donde hubiera un sueño personal, allí donde debía dirigirme. Sin importar las consecuencias. En el sentido más profundo y sincero de la búsqueda de la felicidad y de la realización personal.

Un momento importante y de quiebre que recuerdo fue un viaje a Londres. Fui, en principio, para ver una exposición en el Victoria & Albert Museum pero fue en las catacumbas del centro de Londres donde mis pupilas se dilataron. Banksy acaba de inaugurar en un túnel abandonado, una mega muestra colectiva al aire libre. Booom! Había emoción y novedad, había transgresión, había hiper-modernidad. 

Entre medias de las dos propuestas, la Tate Modern presentaba la primera muestra colectiva grande e institucional de arte urbano, que incluía a gente como Blu, Jr, Os Gemeos y otros que había conocido poco tiempo atrás en Madrid, como El Tono, Nuria, 3ttman, etc…

Para ese entonces ya realizaba algunas cosas en la calle. Pero creo que a la vuelta de aquel viaje, me decidí a ser un superhéroe 24/7. De hecho hay un vídeo inédito y perdido, donde contaba un poco esa historia, pero con el guiño a Spiderman. La imagen y el concepto era el siguiente: un periodista arroja al aire el periódico del día y empieza a caminar enigmáticamente por la ciudad nocturna. Llegado un momento se transforma con un chaqueta larga de cuero negro y aparece en la cornisa de un edificio. Algo así era la idea, así es como quería que ocurriese y de alguna manera, así es como estaba sucediendo… 

Tus obras son como telas de araña, ¿verdad?, ¿de ahí viene tu nombre artístico? Tus redes ¿son para atrapar la atención de los transeúntes? Rebélanos del mensaje que ocultan tus piezas.

La lana fue el elemento principal en los primeros años. Sí y de ahí el juego de palabras de mi alter ego. Spider por Spiderman y Tag para relacionarla con el graffiti-street art…

La idea fue trabajar en el sentido estético de la tela de araña, por una parte y por otra había una línea de trabajo relacionada con la geometría y la abstracción. En las últimas épocas también con el minimalismo..

De la lana a las luces de neón… ¿en qué te inspiras actualmente para crear?

Hace unos dos años se produjo un momento artístico muy complicado. Una crisis personal profunda que mezclaba elementos internos y externos. Un signo de los tiempos que me arrastró hacia un mar de oscuridad creativa. Fue muy duro, me encontraba vacío, desorientado y desilusionado. Pensar que había llegado el final así, tan abrupto, me dejó K.O. Fue en la primavera de este año y otra vez por una suerte de casualidad, de experimento fallido, cuando encontré una fórmula nueva para gritar Eureka!

Los artistas urbanos estáis acostumbrados al carácter efímero de vuestro arte… ¿qué es lo mejor que le puede pasar a una de tus obras en la calle, y qué lo peor?

Que te llegue un email diciendo que una persona había reconstruido una obra mía que había encontrado en un lugar abandonado vecino a un pueblo perdido de Galicia. O que uno de Valladolid haya dado conmigo 1 año después -a través de verme en una revista, porque yo no firmo las obras- porque le había encantado un trabajo mío que hice en una carretera terciaria….Y sinceramente, que en vuestro Colegio hayan hecho algo inspirado en mi trabajo -me sucedió algo similar en una escuela de Chicago- me emociona…Hace dos semanas una chica me dijo que me había hecho una entrevista imaginaria…

Lo peor es la indiferencia, la envidia del ambiente del arte urbano, esos comentarios que buscan hacer daño gratuito -entender la competitividad como una guerra-

Este año expusiste en la  Swinton Gallery. ¿Cómo vives el hecho de que tus obras pierdan el contexto urbano cuando las llevas a una galería?

No es la primera vez que expongo en un lugar cerrado, galería, institución, etc…. La premisa en estos casos es que tenga espíritu callejero, por eso incluí los vídeos documentales; los palets y troncos, fueron reutilizados de la calle; llevé más de 100 kilos de tierra para realizar una instalación relacionada con esos viajes por los paisajes más rurales en busca de esa pared, suelo o techo abandonado y con historia… Por otra parte, gracias a esa exposición, descubrí por casualidad el elemento fundamental que ha hecho posible la reactivación de mi carrera. Fui a comprar un clavo y salí con un cable de neón…

En ciudades como Berlin, Amsterdam, Lisboa se permite bastante libertad creativa, pero ya en casi todo el mundo se puede hacer murales con el apoyo de personas e instituciones. ¿Por qué crees que ya no se persigue el arte urbano como se hacía hace unos años?

Yo me pasé una noche en un calabozo de Berlín por pintar en la calle con spray. Y en muchas ciudades del mundo sigue siendo ilegal, lo cual es un disparate. Que el arte sea ilegal -sea cual sea su calidad- que pintar sea visto y juzgado peor que pasar un semáforo en rojo o que se encarcele a gente por dibujar en las paredes, habla de una sociedad global enferma e inevitablemente en debacle. 

En términos artísticos, la situación del arte urbano, como todo, pasa por fases. Desde hace unos años, “el sistema” lo ha engullido para sacarle beneficio y convertirlo en un producto de consumo más. De ahí que las instituciones, marcas, etc…hayan conectado con artistas urbanos para vender sus productos o sus lugares -los propios organismos de turismo gubernamental han usado al arte urbano como reclamo oficial para promocionar sus ciudades…

Se puede vivir del arte urbano… ¿pero, además de talento, qué más dirías que se necesita para conseguirlo? 

Hace falta motivación, búsqueda permanente, imaginación, esfuerzo y un aprendizaje constante, porque todavía no existe como carrera universitaria, por lo que tienes que aprender de manera autodidacta. Hay que ser muy serio sin dejar de jugar, si no quieres que sea algo secundario en tu vida, un hobby…

¿Qué opinas de un colegio que propone a sus alumnos un club de street art?

Es muy alentador y gratificante. Porque en el mundo “mercantilizado” en el que vivimos, donde todo pasa por ser rentable y se educa en contra de los valores de la Humanidad, en el sentido que hay un desprecio social inducido hacia las artes plásticas, la filosofía, la ciencia por considerarlas de “vagos, inútiles…” que se apueste por dedicarle tiempo al arte urbano o a tocar la guitarra o ir a ver una obra de teatro o una película, como parte de la educación institucional, me parece un acierto, que ojalá, sea contagioso…

¿Cómo le explicarías a un niño qué es el arte urbano? 

Es como pintar en las paredes de casa con un crayon, tiza o rotulador, pero en el espacio público, entendido como “de todos”. Que es más bonito dibujar en las paredes de la calle que verlas grises y aburridas…

¿En qué consistirá el taller que vas a hacer con los alumnos del Liceo Molière?

Habrá que jugar, pensar, equivocarse, tocar, romper, analizar -como parte del proceso creativo- y ver qué hacemos con todo eso. Me importa que sea divertido, plantar una pequeña semilla de “alternatividad”, no tanto el resultado, porque eso se puede manifestar en un futuro lejano o no…

¿Qué consejos le darías a un niño o adolescente que sueña con convertiste en un artista urbano?

Que sueñe siempre, con lo que sea y que no deje que le roben el sueño. Y también que a las ovejitas hay que alimentarlas, al cable hay que darle electricidad. 

 

 

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